En el Día de la Fiesta Nacional recorremos la historia de nuestro tenis, que ya tiene un capítulo escrito en el Circuito IBP Tenis.
Hoy, 12 de octubre, miramos atrás para entender de dónde viene el tenis que vemos cada semana en nuestros torneos. Ninguno de los grandes nombres del tenis español empezó en una pista central. Todos se formaron en clubes y torneos nacionales, compitiendo semana tras semana. Ese escenario es el que construimos desde 2017, cuando nació el Circuito IBP Tenis PRO con un objetivo claro: ofrecer una estructura competitiva de calidad en todo el país.
La historia arranca con Manolo Santana, primer español en ganar un Grand Slam (Roland Garros 1961), que sumó después el US Open de 1965 y Wimbledon 1966. Abrió el camino a Andrés Gimeno, campeón en París en 1972, y a Manuel Orantes, que ganó el US Open de 1975. Aquellos jugadores crecieron con muy pocas oportunidades de competir. Hoy el Circuito IBP Tenis PRO reúne cerca de 80 torneos al año, de abril a noviembre, con premios para el campeón de entre 500 y 4.000 euros y un Máster final para los ocho mejores del ranking.
En los noventa, el tenis femenino dio a España algunas de sus mayores alegrías. Arantxa Sánchez Vicario ganó cuatro Grand Slams individuales y llegó al número uno del mundo, y Conchita Martínez conquistó Wimbledon en 1994. La igualdad es uno de los valores que más defendemos. Por eso todos nuestros torneos tienen cuadros masculinos y femeninos, y cada verano celebramos en Santander el Torneo Nacional Femenino Legado María de Villota, que este año llegó a su séptima edición.
Roland Garros se convirtió durante esa época en territorio español. Sergi Bruguera ganó en 1993 y 1994, Carlos Moyà en 1998, Albert Costa en 2002 y Juan Carlos Ferrero en 2003. Moyà y Ferrero llegaron además al número uno. Después llegó Rafa Nadal: 22 Grand Slams, 14 en París, y una despedida en la Copa Davis de Málaga en noviembre de 2024. Pocas carreras resumen mejor el esfuerzo y la superación que intentamos transmitir en cada torneo. En el cuadro femenino, Garbiñe Muguruza ganó Roland Garros 2016 y Wimbledon 2017, y alcanzó el número uno mundial.
El presente tiene nombre propio. Carlos Alcaraz ganó el Open de Australia 2026 y, con ese título, completó el Grand Slam de carrera, siendo el hombre más joven en conseguirlo. Detrás de él ya aprieta un jugador que conocemos bien. Rafael Jódar disputó su primer torneo con nosotros en mayo de 2021, en el III Torneo Ciudad de Torrejón, con 14 años. Al año siguiente se clasificó para el Máster IBP Tenis 2022, donde llegó a cuartos de final. En el Máster de noviembre de 2023 alcanzó la final. Desde entonces su progresión ha sido enorme: ganó el US Open júnior en 2024, esta temporada ha levantado en Marrakech su primer título ATP y en agosto llegó al número 11 del mundo. Puedes repasar su recorrido en el circuito en su ficha de jugador.
Su caso es la mejor prueba de lo que buscamos: que nuestros cuadros sean un escalón real hacia el alto nivel. Esa es también la generación que miran los chicos y chicas del AS Young Tour. Lanzamos este circuito juvenil en 2023, desde 2025 cuenta con el aval de la Real Federación Española de Tenis, y reúne a jugadores de Sub-10 a Sub-18 en clubes de toda España.
Esa conexión con el alto nivel también la tenemos dentro del equipo. Nuestro director de competición, Quino Muñoz, fue 157 del ranking ATP y ha entrenado a jugadores como Fernando Verdasco. Detrás de todo está la Fundación Blanco París, creada en 2018 para promover la inclusión, la igualdad de oportunidades y el crecimiento personal a través del deporte. Esos valores van más allá de la pista: con el programa IBP Solidario y el apoyo del Legado María de Villota, el tenis se convierte también en una forma de ayudar a quienes más lo necesitan.
Hoy celebramos a quienes hicieron grande el tenis español. Mañana seguiremos trabajando para que los próximos, como hizo Rafa, encuentren una pista donde competir.




















